sábado, 25 de junio de 2022

ESQUINA DE LAS CABEZAS

 

Quien esto escribe recuerda que en conversaciones sostenidas con el poeta Rafael Borges y con Don Ángel María Daló, primer Cronista Oficial de Guatire, le oímos a estos dos respetables ciudadanos, que en el pueblo, para la época cuando ellos eran unos mozos, todas las familias se conocían, porque la comunidad era pequeña. Por ejemplo, los que mataban cochinos anunciaban la venta de sus partes, incluyendo chicharrones y morcillas y colocaban una bandera blanca con una cabeza del animal beneficiado, en el lugar del expendio. Las familias al ver flameando el pendón publicitario, inmediatamente se dirigían al lugar a efectuar las compras correspondientes. También, por boca de ellos, nos enteramos de la existencia de un personaje popular, conocido por todos como “Cara e Cochino”, su nombre de pila era Abelardo Osorio, veterano fabricante de azafates y bateas. Las herramientas con las que realizaba los pedidos las cargaba en una mochila. La violencia se hacía presente cuando le gritaban ¡Osorio, Cara e Cochino!, atacando, como lo recuerda Pedro “Perucho” Delgado, en su escrito Guatire de Siempre, con piedras, garrote y a veces con navajas y cuchillos. El historiador Eloy G. González, en una de sus investigaciones, nos revela que en Caracas existió una esquina conocida con el nombre de Las Cabezas, en nuestros días identificada como de Jesús. La esquina en cuestión tomó el nombre de Las Cabezas, dice nuestro escritor citado, porque en el sitio se fijaban, en grandes palos, las jaulas que contenían las cabezas de los republicanos, de los patriotas, que eran ejecutados por los realistas, representantes del rey. Este macabro espectáculo sería trasladado más tarde a un lugar conocido como Palo Grande, en los dominios de lo que se conoce hoy día como la avenida San Martín y donde, años más tarde, estuvo una estación del tren que iba de Caño Amarillo hacia Los Teques. Con relación a este tema, la admirada y respetada periodista, historiadora y escritora Carmen Clemente Travieso en las página de Las Esquinas de Caracas, nos lleva de la manos para decirnos: “Algunas esquinas de Caracas cambian sus nombres. Así la esquina de Jesús se llamó primero de Las Cabezas, porque en ella se fijaban en grandes palos, las cabezas de los patriotas.” No olvidar que, después de ser ahorcado el patriota José María España en la Plaza Mayor, donde su cuerpo fue descuartizado por el verdugo y cortada su cabeza, se llevó, como decía la sentencia, “en una jaula de hierro al puerto de La Guaira y se exponga en el extremo alto de una viga de 30 pies que se fijará en el suelo, a la entrada de aquel pueblo por La Puerta de Caracas…” 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

ALGUNAS ANÉCDOTAS DE VENEZOLANOS ILUSTRES

   Las anécdotas que les dejamos a continuación aparecieron publicadas en el Almanaque Literario Venezolano (1968—1969). La primera anécdota...